•
13/6/2004 - eltorrenti.com
Jazz con dolçaina en el ciclo de música del Museu.
El jueves 10 de junio, el grupo de la Marina Alta empezó en el Museu Comarcal de l’Horta Sud “Josep Ferrís March” un concierto de jazz que sorprendió a muchos. Escuchar una dolçaina, instrumento del folklore valenciano por excelencia, mezclado con temas del jazz clásico, no solo llama la atención, sino que sitúa este instrumento en la actualidad musical más moderna, fuera del ámbito donde se lo había situado hasta ahora, y adaptado perfectamente para los tiempos futuros.
Josep Alemany (dolçaina), Albert Llobell (batería), José Pastor (piano), Carlos Carbonell (bajo) y Carlos “Jerri” Llidó (percusión latina), tienen el atrevimiento de fusionar este instrumento popular valenciano y de hacerlo, además, con una calidad musical inigualable. Habrá que seguirlos con atención, sobretodo ahora que han sido seleccionados por el circuito de música del Injuve, en el apartado de jazz, para actuar por todo el Estado, empezando por el prestigioso festival de jazz de Getxo y por Ibiza.
El público asistente pudo tomar una copita en el bar que el museo ha montado con motivo de los conciertos, antes de empezar a escuchar los temas propios del grupo, hechos sobretodo por su pianista, y que dentro de poco podremos escuchar en un CD que se está gravando. Entre las piezas de esta reciente formación, se pudo escuchar una muixeranga versioneada con la más seria actitud jazzística.
El resultado de su trabajo, que fue escuchado anoche por los casi 100 asistentes al concierto, obligaba a aplaudir enérgica y sinceramente la calidad musical que representan, y evidenciaba que la dolçaina (instrumento dulce) se puede despegar de la fiesta y de la calle, para pasar a tener identidad propia en otros géneros musicales. Dolç Tab y su profesionalidad, se merecen un gran reconocimiento y la atención de la crítica.
Des del Museu se destaca la buena aceptación que este ciclo está recibiendo, y que el entorno de la casa y su acústica están dando mejores resultados de lo que cabria esperar de una casa de labradores de principios del siglo XX. Con estos conciertos se pretende difundir la producción musical valenciana contemporánea y recuperar conocimientos de la música tradicional, ya que el museo parte del pasado de la realidad cultural de l’Horta para proyectarla al presente.
Es por eso que después de haber recibido a Dolç Tab Jazz Project, seguirá con rondallas y cantaors el día 24 con Empar Torres, y el 2 de julio con un sarao festero en el corral, que nos recordarán cómo era la manera de hacer canciones de antes.
zoomfocus.com
TORNAR
|